Hermandad del Cautivo

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Cautivo
ILUSTRE Y FERVOROSA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LA SAGRADA ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALÉN, NUESTRO PADRE JESÚS CAUTIVO, NUESTRA MADRE Y SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS Y SANTA MARÍA EN SU INMACULADA CONCEPCIÓN

Anexo IV FÓRMULA PARA LA PROTESTACIÓN DE FE

FÓRMULA PARA LA PROTESTACIÓN DE FÉ

En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas realmente distintas y un solo Dios verdadero.

Nosotros, los Hermanos de la “Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, Nuestro Padre Jesús Cautivo, Nuestra Madre y Señora de Las Lágrimas y Santa María en Su Inmaculada Concepción”, establecida canónicamente en la Iglesia Parroquial de Santa María de la Asunción de Nuestra Señora y Santa Bárbara, de la Ciudad de Écija, en este día, en el que según mandan nuestras Sagradas Reglas, y siguiendo la tradición de nuestros mayores, declaramos y protestamos que:

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, y en Jesucristo su Único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la Resurrección de la carne, y en la vida eterna. Así mismo creemos todos los demás Misterios y Sacramentos de nuestra Religión Sacrosanta.Amén.

Especialmente creemos y confesamos el Misterio de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, pues fuiste preservada de culpa en el primer instante de vuestro ser, por los merecimientos de Jesucristo, vuestro Hijo, previsto desde la eternidad; prometemos que esta verdad, definida por el Papa Pío IX, la defenderemos si fuera preciso con nuestra vida. Igualmente decimos que firmemente creemos que terminado el curso de vuestra vida en la Tierra, fuisteis llevada en cuerpo y Alma a los Cielos, como lo definió Dogmáticamente su Santidad el Papa Pío XII, proclamando que así como fuisteis exenta del contagio de la culpa, igualmente quedasteis inmune de la corrupción del sepulcro.

Por último, contemplándoos junto a vuestro Divino Hijo, quien te nombró en el Calvario Madre Nuestra, os aclamamos Reina de los Cielos y de la Tierra, de los Ángeles y de los hombres; que sois corredentora del linaje de Adán y mediadora universal de todas las gracias. Hacemos formal y público juramento de defender estos privilegios; llenos para vos de gloria y para nosotros de esperanza. De esta suerte hacemos, en presencia de Jesucristo y de todos los aquí presentes, este triple voto: ASI LO JURAMOS; ASI LO PROMETEMOS; ASI DIOS NOS AYUDE Y ESTOS SANTOS EVANGELIOS.

Aceptad vos la ofrenda de nuestro amor, celosos de defender siempre vuestro honor. Protege con cariño maternal a esta Hermandad que siempre os ha tenido y tendrá por Reina, Madre y Señora. Haced que estos tus hijos y cuantos a ellos se unan sean de verdad miembros activos de la Iglesia, santamente orgullosos de la fé que profesaron en el Bautismo, para que viviendo como buenos cristianos, a la hora de la muerte vayamos al cielo para verte y gozar de tu compañía por la eternidad. AMEN.